Andamos por arenas húmedas, pensando que el mar está más allá.
Sabemos que está ahí, a nuestro alcance. Sólo hacen falta unos pasos más...un esfuerzo que tal vez no merezca la pena.
Déjadme ver mi horizonte, que es mío. Porque es lo único que tengo.
No olvideis que tengo un lunar justo en la garganta, y que cuando no grito, hago.